Como mencionamos, además de los planetas principales, el
Sistema Solar está compuesto por muchos más cuerpos celestes. Alrededor de la
mayoría de los planetas giran satélites, de manera similar a la Luna en torno
de la Tierra. En Astronomía, el término satélite se aplica en general a
aquellos objetos en rotación alrededor de un astro, este último es de mayor
dimensión que el primero; ambos cuerpos están vinculados entre sí por fuerzas
de gravedad recíproca.
Existe una diferenciación entre satélites naturales y
artificiales. Los artificiales son los construidos por el hombre, y por lo
tanto es factible, de alguna manera, de modificar su trayectoria. En las
últimas décadas se han puesto en órbita una gran variedad de satélites
artificiales alrededor de la Tierra y también de varios planetas.
Un satélite natural, en cambio, es cualquier astro que se
encuentra desplazándose alrededor de otro; no es factible modificar sus
trayectorias artificialmente.
En general, a los satélites de los planetas principales se
les llama lunas, por asociación con el nombre del satélite natural de la Tierra.
Los diferentes planetas poseen distinta cantidad de lunas. El
número total en el Sistema Solar es alto y aún se considera incompleto, ya que
se continúa encontrándose nuevas lunas. No se conocen lunas en Mercurio ni en
Venus y tampoco ningún satélite que posea una luna.
A pesar de estar acostumbrados a que la visión de nuestra
Luna como un cuerpo esferoidal, debe pensarse que, en general, los satélites de
los planetas principales pueden ser bien diferentes, presentar formas
irregulares o ser sumamente achatados.
En la actualidad (junio de 2003) el número total de satélites
conocidos en cada planeta se indica a continuación. EL total de satélites es de
128. Seguramente en los próximos años un número mayor de pequeños satélites
serán descubiertos.
Número
de Satélites de los Planetas
Número
de Satélites
|
Planeta
|
|
|
Tierra
|
1
|
|
Marte
|
2
|
|
Júpiter
|
60
|
|
Saturno
|
31
|
|
Urano
|
22
|
|
Neptuno
|
11
|
|
Plutón
|
1
|
Las
lunas de los planetas se mueven alrededor del mismo soportando diversas
fuerzas; si los planetas fueran esferas perfectas, se desplazarían en órbitas
perfectamente elípticas. Como los planetas están deformados a causa de su
rotación, presentan un abultamiento ecuatorial. Este efecto, conjuntamente con
las fuerzas de atracción de otras lunas del mismo planeta y la acción
gravitatoria del Sol, determinan que cada satélite posea un movimiento complejo
denominado movimiento perturbado.
Plutón y sus lunas, vistas desde una de sus
satélites naturales potenciales (concepción artística de la NASA); en el centro
Plutón y a la derecha la luna Caronte. Imagen: NASA
En la siguiente tabla se indican el período sidéreo y el diámetro medio
de algunas lunas de los planetas principales y de nuestra Luna.
Datos
de los Satélites más importantes
|
Planeta
|
Satélite
|
PS(días)
|
D(km)
|
|
Tierra
|
Luna
|
27,32
|
3.476
|
|
Marte
|
Fobos
|
0,31
|
21
|
|
Deimos
|
1,26
|
12
|
|
|
Júpiter
|
Ganímedes
|
7,15
|
5.262
|
|
Io
|
1.77
|
3.630
|
|
|
Europa
|
3.55
|
3.140
|
|
|
Calixto
|
16,69
|
4.800
|
|
|
Leda
|
239
|
16
|
|
|
Saturno
|
Atlas
|
0,60
|
40
|
|
Titán
|
15,95
|
5.150
|
|
|
Urano
|
Cordelia
|
0,33
|
15
|
|
Titania
|
8,71
|
1.590
|
|
|
Neptuno
|
Naiad
|
0,3
|
60
|
|
Nereida
|
360,2
|
340
|
|
|
Plutón
|
Caronte
|
6,38
|
1.200
|
El período sidéreo PS está dado en días y
fracciones de día (terrestres) y el diámetro D en kilómetros.
Respecto
al origen de estos astros se han sugerido diferentes teorías: (a) se formaron
junto con el planeta principal; (b) se desprendieron del planeta principal a lo
largo de su evolución; o bien (c) se trata de un cuerpo capturado por el
planeta principal (por ejemplo Febe en Saturno, o bien Fobos y Deimos en Marte).
Como
también se ha verificado que existen asteroides que tienen su propia luna, por
ejemplo, Herculina, un planetita de 217 km de diámetro con una luna de apenas
50 km. Hay quienes sospechan que el propio Plutón y su luna, son en realidad
dos asteroides bastante grandes muy alejados del resto, en los confines del
Sistema Solar.
El
análisis detallado de las fotografías y los datos astrofísicos enviados por
naves espaciales, han mostrado que los satélites son cuerpos opacos y sólidos,
muy diferentes unos de otros. Algunos de ellos son tan grandes como el planeta
Mercurio.
Excepto nuestra luna,
los satélites planetarios no son visibles a simple vista y sólo las cuatro
mayores lunas de Júpiter, cuyos nombres son Europa, Calixto y Ganímedes,
se pueden observar a través de binoculares o con un pequeño telescopio. Los
restantes satélites precisan de poderosos instrumentos para ser detectados.


